Fieles rezan por inmigrantes encarcelados frente a cárcel durante el Sábado Santo

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Central Falls— En un gesto de fe y solidaridad durante el tiempo pascual, varios fieles se reunieron frente al centro correccional Wyatt en Central Falls, para rezar el Rosario junto al obispo, el pasado Sábado de Gloria, elevando sus oraciones por los inmigrantes detenidos y sus familias.

Entre los participantes se encontraban Varsovia y Javier Gallego, quienes actualmente asisten a St. Terese en Pawtucket. Ambos compartieron que su motivación nació al ver un anuncio en el periódico El Católico, que los invitó a vivir la Pascua de una manera más concreta.

“Nos pareció una forma muy bonita de celebrar la Pascua, no solo con palabras, sino haciendo algo y orando por nuestros hermanos inmigrantes, porque de alguna manera todos somos inmigrantes”, expresó Javier.

Los Gallego señalaron que, ante el clima actual en torno a la inmigración, consideran urgente promover un trato más humano y digno hacia todas las personas. “Nos gustaría ver un sistema en el que las personas sean tratadas con dignidad y respeto, donde no se violen los valores humanos y exista un proceso justo”, indicaron.

Asimismo, destacaron la importancia de una actitud más compasiva por parte de quienes tienen autoridad, recordando el llamado de la Iglesia a acoger al prójimo. “Muchas de las personas que están en el poder deberían actuar de una manera más humana, como nos invita el Papa: a acoger al hermano”, añadieron.

Para ellos, la defensa de los inmigrantes no es solo una cuestión social, sino también profundamente espiritual. “Creemos que es un mandamiento de Dios acoger al extranjero. Este es un país hecho de inmigrantes, y tanto la Constitución como las leyes lo reconocen”, afirmaron.

También expresaron preocupación por el impacto que las políticas migratorias tienen en las familias. “Estamos llamados a levantar la voz y pedir a las autoridades más misericordia, especialmente cuando se separan las familias”, dijeron.

Los participantes coincidieron en que el maltrato hacia los inmigrantes contradice los valores fundamentales de la sociedad. “A veces se les trata como si fueran criminales, y eso no es justo”, señalaron.

Finalmente, hicieron un llamado tanto a las autoridades como a la comunidad en general a no permanecer en silencio ante la injusticia. “Muchas veces pensamos que esto no nos afecta, pero si nos quedamos callados, nos hacemos parte de las injusticias que existen en el mundo”, concluyeron.

Durante la vigilia de oración enfocada en la inmigración y la dignidad humana, el padre retirado Tom O’Neill, de la Diócesis de Providence, compartió su profunda preocupación por las prácticas actuales de control migratorio y pidió un sistema más justo y humano.

Al ser preguntado sobre qué lo motivó a participar en este encuentro de oración, el padre O’Neill habló con claridad sobre lo que considera un problema moral serio.

“Creo que lo que está ocurriendo es algo malo, es injusto”, expresó. “Cuando se llevan a las personas de las calles y se les trata de manera que les quita su dignidad, eso está muy mal. Esto es resultado de la mentira, la injusticia y la brutalidad.”

El sacerdote señaló que ya ha reflexionado sobre este tema en artículos de opinión publicados en el periódico diocesano Rhode Island Catholic, donde ha abordado las implicaciones humanas y morales de estas acciones.

De cara al futuro, expresó su deseo de una reforma significativa.

“Me gustaría ver un sistema de inmigración sensato”, afirmó. “Un sistema que ofrezca un camino para las personas que tienen buenas razones para estar aquí. Tiene que ser una colaboración: quienes llegan y quienes ya están aquí trabajando juntos para construir un país y un mundo mejor".

Aunque está retirado, el padre O’Neill continúa sirviendo en distintas comunidades de la diócesis según sea necesario.

“Estoy disponible para servir donde haga falta”, comentó. “Voy a donde me necesiten".