Sin Lugar a Dudas

“Usted debería apreciar más su Fe”

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Hoy en día en muchos lugares del mundo, ser un cristiano no es bueno. O debería decir, que nos es nada fácil el ser cristiano en estos tiempos. En muchas países del mundo es un peligro, ya que muchos cristianos están sufriendo y muriendo por practicar su fe; un número sin precedentes de cristianos, está padeciendo en esta era moderna Considere lo siguiente.

En Iraq, donde la más notoria de las persecuciones está teniendo lugar, el brutal grupo terrorista islámico ISIS, ha ordenado a los cristianos, o que se conviertan al Islán, que paguen un fuerte impuesto, dejen el país, o mueran. Los cristianos están siendo decapitados, crucificados y mutilados.

Como resultado de ello, miles de cristianos han huido de Iraq, encontrando refugio en iglesias, conventos y monasterios. Por primera vez en 1600 años, la misa dominical no está siendo celebrada en Mosul, una ciudad al norte de Iraq conocida como Nínive durante los tiempos bíblicos.

De acuerdo a Monseñor John Kozar, Presidente de la Asociación de Bienestar del cercano Oriente (CNEWA), que valientemente está brindando ayuda material y asistencia espiritual en la región, “estamos presenciando, a manos de extremistas desalmados, la erradicación de una cuna de cristiandad en la cuna de la civilización”.

La violenta persecución de cristianos, está ocurriendo en otros lugares también.

En Siria, los cristianos está sujetos a una extrema versión de la ley musulmana, que entre otras cosas les prohíbe reparar las iglesias destruidas por la guerra, adorar u orar en público, sonar las campanas de las iglesias, o usar crucifijos u otros símbolos de su fe.

En Nigeria, grupos extremistas liderados por el atroz Boko Haram, han matado, solo este año, aproximadamente unos 1,500 cristianos sólo por profesar su fe. De acuerdo a un defensor local, “la norma es que si usted no hace lo que dicen, aun si es Musulmán, usted es un apóstata y por lo tanto, merece la muerte”.

En India, una ola de fundamentalismo religioso hindú, está tomando lugar en algunos sectores del país. Los cristianos están siendo perseguidos, asaltados sexualmente, y atacados por turbas, y estos crímenes están quedando impunes, de acuerdo a testimonio ofrecido al Congreso de los Estados Unidos por la Alianza Defensora de la Libertad.

En algunas regiones de China, donde la Iglesia Cristiana está creciendo, el gobierno está tumbando las cruces, arrasando los edificios de las iglesias en un aparente intento de impedir la propagación de la fe. “La remoción de cruces y las demociones, reflejan una muestra de control político de autoridades locales para demostrar quien está en control”, dijo un miembro de una congregación local.

Incluso, países tradicionalmente cristianos, no son inmunes a ataques en contra de la fe. En Alemania por ejemplo, cristianos iraquíes y sirios que han buscado asilo allá, han encarado amenazas por parte de musulmanes residentes en Múnich. Según informaciones de Bavaria, una familia Iraquí que buscó refugio en la rural Bavaria, estaba tan asustada por las amenazas que mejor decidió regresar a Mosul, solamente para ser atormentados allá.

Y no ignoremos lo que pasa en nuestro propio patio, aun aquí en los Estados Unidos existen retos para la libertad religiosa, aunque no tan dramáticos o violentos como en otras partes del mundo. Aquí, a pesar de la alegada protección de la Primera Enmienda constitucional, la creciente intromisión del gobierno federal, está sofocando la práctica de la religión.

La imposición de la mal concebida y moralmente deficiente ObamaCare, está forzando a individuos, organizaciones religiosas como las Hermanitas de la Caridad, (por el amor de Dios), y corporaciones privadas, a pagar por píldoras, equipos y procedimientos, al requerirles participar en complejos esquemas de seguros. Similarmente, como resultado de estas leyes, varias empresas privadas incluyendo floristerías y tiendas, van a tener que prestar servicios para matrimonios homosexuales aunque se sientan mal al hacerlo. Y una creciente comunidad ateísta busca borrar toda reverencia religiosa y cualquier símbolo de la vida pública-incluyendo los árboles de Navidad, oraciones y cualquier oración que tenga que ver con los Diez Mandamientos.

A la luz de estos horribles desafíos a la libertad religiosa, aquí y afuera, ¿Qué debe hacer un cristiano?

Lo primero que debe hacer orar mucho por nuestros hermanos cristianos alrededor del mundo, que están sufriendo y muriendo por practicar su fe. En momentos como estos, la espiritualidad y la solidaridad son extremadamente importantes, de modo que nuestros hermanos y hermanas alrededor del mundo, sepan que no están solos. Como nos enseña San Pablo, todos somos un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. “si una parte sufre, todas sufren por igual” (Corintios 12:26).

Segundo, si tenemos la oportunidad, deberíamos proveer apoyo financiero a organizaciones religiosas de ayuda como Servicios Católicos (CRS) y la Asociación Católica de Bienestar del Cercano Oriente (CNEWA) que en esos lugares problemáticos proveyendo asistencia espiritual y material.

Y finalmente, mientras podamos, deberíamos apreciar el regalo de nuestra libertad religiosa y práctica de nuestra fe católica orgullosa y alegremente. Vayan a misa todos los domingos; reciban los sacramentos regularmente; apoyen a su iglesia, personal y económicamente; compartan su fe con otros; transmitan su fe hacia los suyos, sus hijos y sus nietos; y dejen oír su voz cristiana en la plaza pública.

Jesús dijo, “Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mateo 6:21).

Entonces, la pregunta es, ¿Atesoras tu fe? ¿La atesoras lo suficiente como para morir por ella? ¿O por lo menos vivirla día a día? Hay un decir popular que nos recuerda que “si no lo usas, lo pierdes”, una verdad que se aplica a muchos aspectos de la vida, incluyendo nuestra libertad religiosa.