El nacer con algún impedimento no debería ser una sentencia de muerte

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PROVIDENCE - Estuvimos conversando con la familia de Sonia Aldana y Rony Morales quienes se han convertido en fuertes voces de abogacía por la vida y por los bebés con discapacidades.

Ellos fueron los Padres de la Bebé Angela quién nació con anencefalia y milagrosamente sobrepasó los pronósticos médicos viviendo 3 años y 8 meses.

Sonia nos dijo que cuando iba a dejar al niño a la guardería venía pensando en Angela y yo decía “Mamita es increíble todo lo que Dios ha hecho a través de tí y después de dejar al niño recibí la llamada de Caroline, para darnos la noticia y al comienzo no entendía pues pensé que estábamos nominados con otras personas pero luego pensé que si nos llamaron, fue porque fuimos escogidos.”

Ella dijo: “Yo sentí mucha emoción y honor, porque uno hace lo que hace porque uno siente ese llamado y no por conseguir algo y era como una alegría y me decía pensando en mi hija, Angelita este premio es por tí y por todo lo que tú viniste a hacer”.

La Familia Morales pasó por dos facetas primeramente como padres el aceptar que Dios les mandó una niña especial y todo el sacrificio que implica y después de su muerte la dimensión de llevar esa voz con los medios sociales y abogacía, defendiendo a los bebés que no tienen voz.

“El ministerio lo comenzamos a vivir desde el momento que dijimos sí a la vida y aceptamos a Angelita como viniera sin importar los sacrificios y yo creo que un padre hace todo por sus hijos y ese sí estuvo desde que vino con nosotros, a través de cuidarla por casi 4 años hasta el momento en que ella se fuera naturalmente”.

“La dedicación y el amor que le dimos eso fue lo que le daba a ella vida, pues nosotros cada vez que cuidábamos de ella, con muchas noches a su lado; no lo veíamos como un sacrificio sino como nuestra responsabilidad como padres de cuidarle y darle todo lo que necesitaba”.

“A la misma vez que la cuidábamos era como si estuviéramos cuidando a Jesus, pues él se manifestaba en ella la más vulnerable pues necesitaba de muchos cuidados”.

“Cuando teníamos que limpiar su cabecita antes de la cirugía que le sangraba yo pensaba era como si le estuviera limpiando las heridas a Jesús y era como Angela me mostraba que ella era como Jesús y que Dios nos mostraba a través de ella la dignidad de la persona y la compasión que debemos tener a las personas diferentes que nosotros, a las personas con discapacidades” ella añadió.

Ellos se dedican ahora a abogar por la vida de aquellos que son diferentes, aquellos más vulnerables que están en ese pequeño porcentaje de aquellos que deciden decirle si a la vida a pesar de que tienen alguna discapacidad.

Dicen las estadísticas que más del 95% de bebés con anencefalia y otras circunstancias de enfermedades, son abortados.

Recientemente Sonia y su familia testificaron en los comités judiciales de la Casa de Representantes y el Senado de RI en contra de proyectos de leyes que buscan expandir el Aborto en RI.

“Ahora nuestro ministerio que empezó con la vida de Angela es continuar con lo que ella empezó y ahora que ella ya no está yo quiero abogar en nombre de ella y enseñarles a todos que no imparta la discapacidad esas personitas merecen una oportunidad de inclusión en la comunidad, ser aceptadas, ser amadas porque ellos también pueden contribuir a la sociedad tal vez no laboralmente pero en la forma en que nos hacen reflexionar a nosotros y nos hacen crecer en compasión y ser menos egocentristas y no pensar solo en yo sino estar agradecidos por todo lo que hemos recibido”, dijo ella.

Ella dijo también que quería agradecer inmensamente a todos los que le apoyaros desde el Obispo, personal de la diócesis e Iglesias y amistades que estuvieron con ellos en los momentos difíciles.

“Conocí al Obispo Tobin en una Marcha y llevaba un cartel que decía la discapacidad no es una sentencia de muerte, y le dije al obispo que iba a morir al nacer y el me dio las gracias por decirle sí a la vida y me bendijo el vientre y fue un momento muy bonito para nosotros”.

“Angela recibió allí su misión y contra todos los pronósticos de los médicos que solo le daban unas horas de vida ella vivió casi cuatro años”.

Aparte de la bebé Angela que falleció en diciembre del 2017 ellos tienen dos hijos: Elizabeth Morales de 9 años, y Alejandro de 20 meses. Su página: “Baby Angela: A Miraculous Journey with Anencephaly” tiene 21165 seguidores.